No sé como harán ustedes, pero acá nos arreglamos con lo que hay

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jueves, 25 de octubre de 2007

Cómplices

Ejemplo de nuestra realidad que da como impresión, como asco y vergüenza de ser paraguayo:
este tipo, funcionario público de toda la vida, que en 4 años como director de Itaipú pasó de tener 2 terrenos, 1 campo y 2 camionetas, a manejar un imperio mafioso, va a ser votado por MILES de paraguayos, será senador, tendrá fueros, y NUNCA será condenado por todo lo que está robando.


Ya pregunté la otra vez, pero repito: dónde están los putos fiscales?!? ("representantes de los intereses de la sociedad", remember?)

Dale, avergüencense: todos seremos cómplices.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Vergüenza ¿ajena?

"Petropar, eludiendo una licitación pública, habría concretado la adquisición de 30.000/m3 de gasoíl. (...) el ente estatal habría provocado el faltante para forzar esta compra."


En cualquier país serio, esto sería un escándalo nacional, con renuncias, imputaciones, acusaciones y cárcel.

Acá no pasa de ser el "tema de la semana" en ABC Color.

¿Qué demonios pasa que no se despierta esta sociedad?

miércoles, 1 de agosto de 2007

Nos hacen quedar (más) mal...

Antes que nada, la perspectiva: si hay un tema con el cual están todos paranoicos y se mariconea en todo el mundo, es el de la seguridad en los aeropuertos. Un país donde pasan estas cosas en los aeropuertos, es para el mundo lo mismo que un país donde hay víboras en los jardines de infantes, o leones en las escuelas. (No, malísima mi capacidad para la metáfora, pero se entienden hacia donde va la cosa, no?).

Ok, vamos entonces a nuestro asunto:

"Un millón de dólares americanos es el botín con el que se alzó ayer a tempranas horas, en el aeropuerto internacional Silvio Pettirossi, un grupo tipo comando, integrado por unas trece a catorce personas, entre hombres y mujeres, tras asaltar a dos funcionarios de la casa de cambios Money Exchanges SA, quienes estaban custodiados por cuatro efectivos policiales."

Hay que entender esto en su verdadera dimensión, y no se puede exagerar: de todo lo que ocurre en este país absurdo, un asalto con armas largas, que dura 1 minuto y donde no se dispara un solo tiro, no es sólo lamentable: es VERGONZOSO.

"El golpe fue tan rápido que no se registraron disparos y solo uno de los policías fue reducido y desarmado a golpes, en tanto que los demás ni siquiera lograron reaccionar."

Si era "tan sólo" un asalto a un banco o casa de cambios, bueno, todavía se puede ser un poco indulgentes y esperar que el Estado se sacuda la modorra y actúe a su ritmo. Sin muchas expectativas de éxito, claro, pero qué se yo, es un asalto: nada del otro mundo, al fin y al cabo.

"Ayer, en horas de la tarde, las autoridades realizaron dos infructuosos allanamientos en la zona de Maramburé, Luque y en el barrio San Rafael de Mariano Roque Alonso."

Pero un "asalto tipo comando" (no sé de donde salió ese término que es el estandar de facto en los reportes periodísticos, pero bueno) en el principal aeropuerto del país, es sencillamente una vergüenza. O varias: Que ocurra es una vergüenza, que nadie renuncie es una vergüenza, que nadie sea echado es una vergüenza. Nadie se hace responsable de nada en este país que da vergüenza. Nadie prevé nada. Yo no sé con qué cara se puede decirle al mundo que venga e invierta en esta republiqueta, cuando el horrible aeropuerto al que ninguna aerolínea quiere venir porque es caro e inseguro, es encima tierra de nadie.

miércoles, 28 de febrero de 2007

Sapos y Bacanales

Ni voy a criticar la insensatez de este discurso en particular. Es sencillito: se los dejo de tarea. Voy a la generalidad de estos personajes.

Desde un tiempo a esta parte, las cosas que siempre se hicieron y se supieron "callado nomas", los vicios privados, los negociados, el nepotismo, el doble discurso; los trucos del oficio, en general, fueron saliendo a la luz con orgullo. El grado de desvergüenza es tal, que ahora se jactan y vanaglorian de cosas que antes se hacían pero no se contaban. Es el cinismo en su apogeo. La decadencia que precede a la caída.

Nicanor, Alderete, Herminio Caceres, Julio Fanego, Maciel Pasotti, Julio Colmán, Magdaleno Silva et al., grotescos batracios en corbata, día a día nos castigan no sólo con el latrocinio de siempre, sino últimamente también con sus pintorescas reflexiones y puntos de vista, dignas de cualquier antología del absurdo, de la desfachatez y el sin sentido.

Debería ser gracioso. Te reís un rato, de hecho, hasta que recordás que aparte de faltarte al respeto insultando tu inteligencia y sentido común, el tipo te está robando. Hoy. Ahora. A vos, a tu familia, a tus vecinos, a tus hijos. Ahí ya pierde toda gracia.

Pero bueno, se hace larga la intro y se pone densa la onda. Solo quería compartir con ustedes el bocadito del día.

El presidente del partido de gobierno de este bendito país, maneja este nivel de discurso:

"Otros en el poder, que vengan a solucionar los problemas, eso es un engaño, es un autoengaño, no va a ser así, porque la Concertación que es una ensalada ideológica, lechuga, tomate, locote y de todo hay allí, no va a traer ninguna solución al Paraguay"


Sin prejuicios, de buena fe pregunto: a esto nomás llegamos? Somos cavernícolas? Con este discurso nos convencen? No hay caso luego de mejorar, de apuntar un poco más alto?