No sé como harán ustedes, pero acá nos arreglamos con lo que hay
Mi amigo Sacoleiro
nos hace notar el surreal, inmensurable, casi mágico fenómeno de la inflación en Zimbabwe.
Yo sólo quiero comentar, sin querer ser pájaro de mal agüero ni decir nada de nuestros amigos revolucionarios locales, lo que dice el interesante
artículo original:
"La crisis económica en Zimbabwe comenzó en 2000, cuando el presidente Mugabe expulsó a los extranjeros del país y repartió todas sus posesiones, tierras e industrias a la población local.
Todo el sector agrario quedó destruido (...)"
Es un esquema
repetido a lo largo de la historia: no solucionás tus problemas económicos castigando o expulsando a los que producen, por más extranjeros que sean. No funcionó nunca, y nunca va a funcionar.
"El presidente de la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod), Gustav Sawatsky, dijo que la situación del dólar ha llegado a niveles preocupantes y que en las condiciones actuales no se podrá seguir exportando, por lo que solicitarán hoy al presidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Germán Rojas, que el gobierno tome medidas más contundentes para revertir la situación"
Me pregunto exactamente qué medidas esperan
estos señores que se tomen. Porque todo bien con su problema, tienen toda mi solidaridad. Pero si pretenden que se devalúe la moneda mediante la inflación provocada, o alguna otra de esas salidas mezquinas que dañan a todos para favorecerles a ellos, me permito decirles respetuosamente que se vayan al carajo.